miércoles, noviembre 23, 2011

Disfruto



Disfruto
tu sonrisa desbordando alegrías,
alegrías trasparentes y llenas de osadías.

Disfruto
tus sueños destilando fantasías,
fantasías valientes, sensatas y colmadas de placeres.

Disfruto
cuando tus dedos dibujan sensaciones,
sensaciones que van más allá de un simple orgasmo
cuando tus uñas marcan territorios
sagrados y exclusivos,
mientras escarbas mis más hondos gemidos

Disfruto
tu aliento flotando entre mis labios,
rosando en mis mejillas,
susurrándome en el vientre,
mientras tu boca surca mi total anatomía.

Disfruto
cuando tus manos resaltan tu extensa geografía,
cuando incitan a tus pechos en eterno desafío,
cuando estimulan tu guerrero embravecido
cuando se posan en cualquier parte de mi piel ardiente
cuando descansan después de una batalla.

Disfruto
tus gritos difundiéndose en la alcoba,
tus vuelos en mi espacio,
tus vaivenes mientras danzas de placer sobre mis carnes,
tus regresos victoriosa,
de ese galopar eterno al que nos hemos sumergido.

Lo único que no disfruto
Es despertar y no verte a mí lado.


D.R.
108-15-2011

viernes, octubre 28, 2011

Adicción.

Me asomo en tus adentros, lo palpo con el tacto de mi gusto, huelo tus sabores, saboreo tus olores y me dirijo al centro de tus emociones. Ese lugar donde solo se escucha el eco de tus ayes y gemidos. Allí donde la noche siempre se empaña con tus jugos. Allí donde el tiempo no golpea, donde tú espacio se llena con el mío y donde explotan las almas de los vivos.

Me decido, y oriento mi rumbo hacia el centro de tu fuego. Ese horizonte letal que hierve tras cada puñalada que se encaja con mi juego. Con ese juego que eriza tu piel, que muerde tus pechos y que besa tus labios en ese justo momento que desangras tus gozos en los míos.

Me pierdo en tus susurros que respiran la libertad de una explosión que aflora sin permisos, sin miedos a los tabúes, sin etiquetas ni glamures. Esa libertad donde somos como somos y donde se bebe el elixir sagrado que emana de ese Dios interno que nos guía sin someternos a escrituras ni sermones.

Me regreso y me recuerdas que estoy vivo con mayúsculas. Que morimos brevemente en cada orgasmo para anclarnos en esta fabulosa adicción de poseernos hasta que la vida nos separe.



107-14-2011

viernes, septiembre 23, 2011

Poema 13

Hace meses que no me sentaba a escribirte algo. No porque haya dejado de amarte, no porque ya no me inspires como antes, no porque tu risa haya dejado de iluminar mis sensaciones, ni porque el tenerte ya a mi lado haya apagado esa fuente inagotable de adjetivos, metáforas o todas esas maravillosas imágenes que provocas en mí. Es todo lo contrario.

Hoy cada amanecer a tu lado es en sí mismo un interminable soneto que describe nuestra vida. Cada noche, mientras te regalo el místico piojito que desdobla tu cuerpo y te alza al Olimpo de los dioses, es en sí mismo la centena de poemas que te he escrito. Cada gemido que inunda nuestro cuarto, son las miles de letras que describieron nuestra historia. Cada beso, cada caricia, cada orgasmo, hoy tienen un sentido diferente, en los que no hace falta escribir para decirte lo que estoy viviendo a tu lado.

Hace meses, en los que sin escribirte nada, logramos nuestra meta. Te amo. 

miércoles, mayo 25, 2011

Reflexiones entre Tangos y Recuerdos.


Nos conocimos en un tango, una noche de abril, bajo la luna.


Quizá el tango fue el lugar: el justo medio en donde nos encontramos.

Y me dije: Tango que besarla, Tango que amarla, Tango que ser de ella. Y entre tangos, te tengo, y soy feliz porque te Tango. Porque hoy sé que Tango lo que tengo que tener.

Y te dije: Escúchame. Soy el as bajo tu tango. Y tú eres la luz desde mi tango.

Y de pronto el tango no fue música: fue destino, es presente, es arrebato. Tango en tus manos, tango en tus ojos, tango en tus labios. Por eso El tango no se baila por bailarse: se hace, como el amor. Se siente como el amor. Se vive como el amor. Por eso, (sin silogismo), tú eres el amor.

Tal vez el tango eres tú: por eso te bailo porque te siento, y te toco porque te vivo y te tango porque te tengo.

Tal vez el tango es palabra, tal vez el tango es un hecho, tal vez somos el tango que resurge entre tantos recuerdos.

Son las 11.11 pm, y voy a dormir escuchando aquel tango que un mes de abril, escuché después de un bolero.

105-12-2011


sábado, mayo 14, 2011

Te extraño

Extraño
tu sonrisa desbordando sueños
tus sueños destilando las más dulces fantasías
tus dedos dibujando sensaciones
tu aliento rosando en mi mejilla
tu boca surcando mi total anatomía
tus manos resaltando geografías
tus uñas escarbando gemidos
tu voz vociferando un te amo
tus ojos irradiando alegrías
tus pechos esparciendo tu polen
tu piel atemperando mi cuerpo
tu ombligo guardando mis sudores
tus ayes anunciando tus espasmos

Amaneces lejos y esta lejanía
duele en cada instante que no estás a mi lado

Te extraño, te necesito, te amo.

jueves, abril 28, 2011

Deseos concedidos.

Quisiera tener en este momento la posibilidad de concederme varios deseos…
Pediría un rabo de nube, que se llevara los momentos en que te he causado algún quebranto. Sé que no son muchos, pero no quiero que existan o que persistan en ti ni el minúsculo o el mayúsculo asomo de una desilusión.
Pediría una docena de huracanes que borraran tu tristeza. La más mínima tristeza que yo haya podido concederte, aún sin intención. Quiero borrar de ti, los efectos de mis imperfecciones. Incluso las tristezas de antaño de las que no soy responsable y más aún de esas tristezas que surgen a diario por causas ajenas a nosotros. También que borrara mis tristezas, las que uno carga sin necesidad de cargarlas y esas que nos imponemos como castigo eterno por culpas del pasado. Quiero que desaparezca esa palabra de nuestro diccionario personal.
Pediría un diluvio que evitara la más mínima sequía. Esas que agrietan el alma, enflaquecen sentimientos, debilitan corazones.
Pediría que no hubiera fuerza divina que pueda borrar los incontables buenos momentos que hemos vivido juntos. Desde aquel hermoso día que tocamos mutuamente a nuestros corazones, alimentando ese inimaginable sentimiento que crecería por días, pasando por la empatía, la necesidad, el deseo, la complicidad y el placer, hasta llegar al amor. Ese amor que nadie cree que pueda existir a estas alturas de la vida. Y que tanto tú, como yo, lo sabemos.
Pediría una memoria infinita. Con la que siempre podamos recrear los místicos momentos que de placer hemos vivido. Esos que son exclusivamente tuyo y mío. Esos momentos que nos han hecho volar al infinito de los cielos y convertirse en secretas aventuras. Aventuras que alimentan ese caudal de mágicas emociones, de sublimes explosiones, de inolvidables ayes y experiencias.
Hasta aquí yo me diría… “Deseos concedidos”
Pediría por ultimo, que un día, no muy lejano, tal vez mañana, tú fueras el legendario genio de una lámpara. Que salieras exóticamente vestida, te acostaras en nuestro divan, y coqueta, sonriente e impecablemente hermosa como siempre lo estás… me dieras el voto de confianza de perdonar todas mis imperfecciones.
¿Dirás… “Deseo concedido”?

103-10-2011

sábado, abril 16, 2011

Amor, ya casi llegamos...

Amor, ya casi llegamos. Decididos y seguros a enfrentar al destino. Sin miedos y abrazados a los sueños, que se niegan a seguir siendo sueños. Sueños que muy pronto pasarán a ser historia. Nuestra historia. Historia que muchos se preguntarán cómo le hicimos; los incrédulos seguirán dudando qué se puede. Los amigos, nos tocarán a la puerta y dejarán el tierno regalo de compartir nuestra alegría. Y nosotros, seguiremos explorando los caminos sin revelarles el secreto. Nuestro secreto: De cómo la vida nos ha llenado de bondades, de sabores, de un infinito confín de sensaciones, de pasados que se cierran quedando en ellos un inventario minucioso de desechos: Torpezas inmaduras, imprudencias varias, errores garrafales, daños a terceros, alguna que otra estúpida estrategia, ilusiones pasajeras, amores que no llegaron, amores que renunciaron antes de tiempo, amores que dejaron la huella irremediable del dolor.

La vida nos renueva en cada amanecer que emancipa nuestras ganas, enardece nuestro ego y nos hace ver que estamos vivos.

Amor, ya casi llegamos… 


102-9-2011: 


Son las 10:26 pm. El vino ya está descorchado. ¿Mami, Quieres una copa?

viernes, marzo 18, 2011

¿En qué momento? ¿Tú lo sabes?

¿En qué momento sentí que te amaba? ¿Sería desde aquella tarde en que bajo el sol compartimos por primera vez, una carne asada que solemnemente mostraba mi infortunado gusto por lo horrible? ¿O desde que naciste en tierra diferente me llegó el eco de tu primer llanto, diciéndome aquí estoy, aquí te espero? ¿O desde hace un segundo, un año, una vida pasada, o esta vida presente? Te juro que soy malísimo en esos menesteres de descifrar el complicado mecanismo a través del cual trascendemos la mística línea de ese escabroso y turbulento sendero que conduce al territorio del amor. No sé si será porque muy pocas veces me he sentido enamorado, o quizás porque me negué rotundamente a hacerlo.
No soy de los que comparte la idea que el amor llega por decreto mental. Ves a alguien, te gusta y luego dices: Esto es justamente lo que andaba buscando. Me voy a enamorar. Y ahí la mente certifica, afirma, concede y por un conjunto de simples decretos, uno afirma: Ah chingá, estoy enamorado. ¡Ni madres!
Siempre he concebido que el amor, es algo más complicado que la mismísima mente. Llega cuando menos te lo espera, en la persona que nunca imaginamos y como una presión insolente y abdominal, los intestinos se tuercen y la ingenua mente, es la última que se entera.
Siempre he pensado que el amor llega como un ente que oscila armónicamente en el tiempo. Cíclicamente. Y los ciclos tienen como esencia, su perpetua mutabilidad. No sé si habrá sido tu gusto excesivo por la taza de café o el vaso para el trago, despostillado en los bordes. O tu obsesiva manía de arrancarme los pelos que me sobran, o la de expurgarme los puntos negros que aparecen como por arte de magia en cualquier parte de mi cuerpo, o la manera tan deliciosa que cocinas o esa serenidad y concentración con la que te maquillas. No sé. A lo mejor es toda tu anatomía que curó mi ceguera, iluminando mi osadía. O tu hermosa sonrisa, tu cálida mirada, tus pocas pero mágicas palabras. No sé.
Tal vez  sean “nuestros ayes y gemidos”, a través de los cuales he conocido la magistral topografía de tus tierras. Tal vez, haya sido en uno de esos momentos, en que explorando tu genital follaje, he caminado tierra adentro, he fertilizado tus desiertos,  has poblando mis inhóspitos territorios a los que el amor no se asomaba. Tal vez  entre “nuestros ayes y amor mío”, hemos emprendido el vuelo hacia cielos que hombre alguno ha transitado. Vitoreando ayes sobre tus femeninas mareas. Vitoreando ayes sobre mis masculinos relieves. Tal vez, en uno de esos viajes al centro del universo, en donde hay más de un punto G, hemos enriquecido la mística fragancia del amor.
No sé. No sé cuándo, cómo y por qué. Solo sé que te amo.

101-8-2011


miércoles, febrero 23, 2011

Tus laberintos



Hoy quiero penetrar tus laberintos,

lo haré firme, lento, muy seguro.
Prometo no ensordecer de ruidos tus recodos,
ni inundar con silencios tus deseos…

Prometo embeberme de tus labios,
incitarte a la lujuria,
acariciarte en tus adentros…

Prometo desafiar tus armaduras,
galopar en tus praderas,
y crecer dentro de ti
floreciendo enredaderas…

Prometo descifrar cada secreto,
detallar tus inquietudes,
aclarar tus mil sabores,
delinear cada momento,
hallar agua en tus desiertos
impregnándote toda con mi aliento.

Hoy quiero saborear tus laberintos…
¿Me permites?


100-7-2011


(c) todos los derechos reservados
Código: 1102248566948
Fecha 24-feb-2011 5:01 UTC

jueves, febrero 17, 2011

Caminos paralelos

Solían caminar sin rumbo fijo. Olvidarse de todo y de todos. Encerrarse en sus mundos de idas y venidas, hasta  encontrar algo distinto en algunas de ellas. Solían tropezar y levantarse, borrar sus necias memorias y olvidar hasta lo bueno. Solían buscar en los rincones del espacio, anidar en cualquier árbol y esperar la primavera, esa época en que la lluvia borra las estelas del camino y se marcan las pisadas en la tierra para dejar alguna huella. Solían caminar largos senderos, avanzar y regresarse al mismo punto preguntándose siempre ¿por qué tanto vacío? Sólo pocas cosas les importaba.  Lo demás, viajaba como el dinero, entraba y salía.

Solían desafiar lo prohibido, aventurarse en una entrega, disfrazar el heroísmo y vivir de intermitencias limosneras que buscaban el placebo a sus quebrantos. Solían mentir para sentir aquello a lo que habían renunciado.

La vida a veces te sacude para que pueda uno darse cuenta de que consciente o inconscientemente se vive en un inmenso error. Negarte al amor para no sufrir estando precisamente vacío por no tener amor. Mentir a la persona que no amas por mantener un ilustre lugar en la sociedad o mentir a la persona que te ama porque simplemente no sabes si la amas. De cualquier forma existente, quien más se engaña y se daña es uno mismo.

Y la vida los sacudió y hoy suelen caminar no sólo con rumbo fijo sino además en una misma dirección. Hoy solo se olvidan de aquello que pueda hacerles daño. Hoy son libres en un mismo mundo sin necesidad de buscar que los motive, porque ya tienen sus comunes motivaciones. Hoy no tropiezan con las grandes estupideces del género humano porque maduraron en sus tropiezos de antaño. Ya no se olvidan de lo bueno porque es lo que los mantiene vivos. Ya no hacen falta estaciones que borren o dejen huellas para poder ser, porque ya son.  Hoy ya conocieron la autenticidad del amor. 

99-6-2011
(c) Todos los derechos reservados. Datos de registro: Código: 1102188525067 Fecha 18-feb-2011 5:54 UTC



miércoles, febrero 16, 2011

Cuando no estoy contigo...


Cuando no estoy contigo el aire parece no tener oxigeno, el agua no me calma la sed, el café se vuelve desabrío y frío, el brandy no me sabe igual y el tiempo se detiene en ese último instante en que nos despedimos. Cuando no te respiro, mi cama se vuelve incomoda, no distingo las letras del libro que aún me leo, y mi habitación me inspira claustrofobia invadiéndome una apatía que a mi mismo me doy miedo.


Sin embargo, a pesar de todo eso, cuando no estoy contigo y desde lejos percibes mis estados, apareces de inmediato. Tu voz me susurra en el oído, tus ojos me desnudan desde el alma, tus manos dibujan sobre mi piel los poemas que más tarde te regalo, tus labios retozan en mi mente que poco a poco hace desaparecer mis soledades.

Definitivamente, cuando no estoy contigo, no estoy solo. 

98-5-2011. 

Todos los derechos reservados. Datos de registro: Código: 1102188525074 Fecha 18-feb-2011 5:56 UTC





martes, febrero 15, 2011

La más linda de las danzas.

Danzamos en la noche. Una noche única, nuestra. Sólo nuestra. No había luna, ni viento, ni estrellas, ni nubes. Podría pensarse que era oscura, muy oscura. Pero no. La tenue luz que simultáneamente irradiábamos se fue matizando con la música que armónicamente hacía resonancia en nuestros cuerpos.
Danzabas en lo alto. Tus ojos evocaron la magia de los dioses y un torrente de energía fluyó por tus arterias. Tus labios portaron múltiples sabores. Tu lengua articuló un lenguaje distinto al que acostumbras. Tus palabras bailaban en la noche, rozaban mis oídos, surcaban mis entrañas. Tu piel se cubrió de rosas y de tus poros emanaba un néctar  que incitaba a la locura. Tus manos se apoyaban en mis hombros para no perder el ritmo de las olas que hacían de tu danza un eterno sube y baja.
Yo danzaba en lo bajo. Mis ojos se perdieron en la magia de los tuyos. Mi cuerpo entero entró en tu cuerpo dejándose llevar por la cadencia de tus besos. Mis manos te tocaban sin tocarte, esculpiendo las curvas de un cuerpo que anunciaba entrar en erupción. Mis labios dibujaron sensaciones. Mi voz se fue perdiendo en tu garganta. Mi magma hervía a ritmo del vaivén de tus caderas.
Danzamos en la noche. Una noche inolvidable. Una danza interminable. La más linda de las danzas.


97-4-2011

Derechos reservados. Datos de registro: Código: 1102158501367 Fecha 15-feb-2011 14:56 UTC 



jueves, febrero 10, 2011

Amor




Amo la magia que encierra tu sonrisa
cuando me dices que me amas.

Amo la luz que irradia tu mirada
cuando me dices te deseo.

Amo el lenguaje de tus manos
cuando entran en contacto con mi piel.

Amo la ternura de tu aliento
cuando mi cuerpo cansado reposa sobre el tuyo.

Amo el esmero con que cuidas
el rumbo de esta nave que encontró
la luz con tu llegada.

Amo lo que amas porque amas
Amas lo que amo porque amo.

Y ahí está el amor…
alejado de falsas ilusiones,
de promesas incumplidas,
de días virtuales y llamadas perdidas.

Y ahí está el amor…
lleno de vivencias reales,
de entregas sin palabras,
de palabras sin ecos de tristezas,
sin daños a terceros,
sin fantasmas ni mentiras.

Y ahí está el amor…
ese amor que perdona,
que comprende,
que no hiere,
que no ofende,
que corresponde,
que llena,
                                                       que engrandece…               

Ese Amor que se traduce
en Amor porque se ama.

96-3-2011


Derechos reservados. Datos de registro: Código: 1102158501374 Fecha 15-feb-2011 14:57 UTC



viernes, enero 28, 2011

Homenaje al amor.


Hoy tengo un poco de insomnio.
No hay pesadillas ni malos pensamientos.
Resulta que no puedo dormir
porque aún no te quitas de mi mente.

Mis sabanas escoltan mi desvelo.
Tus olores me abrazan con lujuria.
Mi cama y yo invocamos tu presencia
que deambula desde el tierno eco
que han dejado tus gemidos.

Tu mirada me implora
otra hazaña en nuestra historia.

No puedo dormir
haciendo el inventario de placeres
que hoy me has regalado.
Unos nuevos…
y otros renacidos
desde el polvo de un olvido.

Tus jugos siguen impregnados
en mi barba.
Tu piel me rosa en cada movimiento.

No puedo dormir
porque aún mi cuerpo tiembla,
mis manos te buscan desde lejos,
mis ojos te tocan en tu sueño,
mi boca se hace agua con tus aguas
y mi lengua aún retoza con tus pechos.

Ha sido un insomnio productivo.
No estás, pero aún siento tus latidos.

Esta noche me has dado un regalo inolvidable.

95-2-2011

Derechos reservados. Datos de registro: Código: 1102158501428 Fecha 15-feb-2011 15:10 UTC


miércoles, enero 12, 2011

94-1-2011



Corre el primer escrito del año 2011. Uno, entre tantos que vendrán a lo largo de los próximos trescientos cincuenta y tres días. Uno más que sintetice nuestra historia, nuestros sueños, nuestras metas. Uno más que memorice el día a día, que profetice lo que sigue y que inmortalice lo vivido.
Hoy, en el parto del escrito noventa y cuatro que me inspiras, quiero contarte algo muy simple. Será una breve historia que nació un día cualquiera de esos tantos que marcan en nuestro calendario una gran celebración. Por eso, el orden cronológico de cada suceso vivido pierde relevancia ante tanta dicha, ante tanta abundancia de emociones, ante cada palabra razonada, ante el sinfín de entregas sin esperas ni condiciones. Ante el peso de una historia que se ha hecho historia por lo que vale y no por lo que cuenta. “Dicen los que saben, que solo los protagonistas conocen con exactitud los verdaderos hechos de una historia. Los que la cuentan, ponen, quitan y manipulan los hechos, según su conveniencia, su ego, sus creencias o su afiliación partidista.”. Para nuestra suerte, en nuestra historia no hay hechos de más, ni omisiones de hechos. No hay dioses que adorar, ni políticos que odiar, ni egos en busca de un trofeo. En nuestra historia no hay rivalidades, antagonismos, ni competencias. No hay trampas, mentiras, ni chantajes. No hay dudas, desconfianzas, ni faltas de respeto.
Cuentan que un día, dos personajes que caminaban por senderos diferentes, se encontraron por asares del destino. No hizo falta otra cosa. Ni celestinas, ni un Shakespeare enamorado. A partir de esa día, los días fueron verdaderos días, y qué decir de esas noches que dieron juventud a sus años y años a sus vidas. La vida cobró vida de entre sus propias cenizas y lo muerto reencarnó sin esperar tres días abriéndose paso a un amor sin límites ni emblemas de campañas.  Ella lo nombró Romeo. Él la nombró Julieta.
Hubo de todo y seguirá habiendo de todo. Pero eso mejor no te lo cuento, porque tú lo sabes tanto o mejor que yo y no quiero que digan por ahí, que por ser yo quien cuento esta historia, ponga, quite o manipule los hechos.
Termino el primer escrito del año. Uno más que te dedico y que me inspiras. Uno más que te enfatice, que en cuestiones de amor y de parejas, eres lo más hermoso que he vivido. 


Derechos reservados. Datos de registro: Código: 1102158501473 Fecha 15-feb-2011 15:14 UTC



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