lunes, mayo 31, 2010

Confesión IV

Hoy llegaron a mí los vientos de cuaresma, atrasados en fecha, pero con la vigencia de un tiempo que sólo los amantes conocen. Llegó frío a pesar del calor, llegó trémulo y aceleró mi pulso y me estremeció todas las fibras del cuerpo. Un viento que me dijo al oído que sí eres mi aire, mi agua, mi luz, mi espacio, mis alas, mis ojos, mis manos, mi mente, mi alma, mi cuerpo, mi todo, mi poco, mi mucho, mi vida…
Hoy me di cuenta de cuanto te amo.

sábado, mayo 29, 2010

Confesión III


Cierro mis ojos lentamente
porque hoy te tengo,
porque eres mía
aunque no me pertenezcas,
porque te huelo
y mejor porque tu olor si es mío.

Cierro mis ojos
porque te beso,
porque te amo.


Son las 12:48 pm. Bueno, Buenooo. 

jueves, mayo 27, 2010

Confesión II.


Hoy no sé si tengo ganas de escribir un poema,
no sé si me salga la palabra correcta,
el adjetivo perfecto,
ni si logre componer una idea,
ni plasmar un sentimiento.

Solo sé que te me has convertido en una necesidad.

Son las 10:54 am. I’m alive.

martes, mayo 25, 2010

Confesión I


Me gustas mucho cuando:

Me miras a los ojos
y te quedas en silencio.

O cuando sueltas un repentino
“no siempre que te miro así
tengo que estar pensando en algo”.

O cuando sonríes esperando
mi clásico “¿por qué?”
Y justo ahí tus labios
se desbordan con un beso.

O cuando veo que en tu mirada
se encierra en sí misma una pregunta
que respondo con solo un
movimiento de cabeza.

O cuando sentada en mis piernas
te olvidas de allá afuera,
de la cruda realidad que empequeñece
ante el día a día de tenernos.

O cuando sueñas despierta imaginando
que un nuevo sofá frente a la tele
se vería mejor si yo estuviera,
o que el espacio vacío de mi cama
estaría mejor siendo tú mi compañera.

Mirándolo bien no hay nada en ti que no me guste.


Son casi las 9 am. Llego del Gym y tú aún no disponible. ¿Apagas el aire?

lunes, mayo 24, 2010

Implosión.



El universo sin ti está clasificado
como un infinito espacio vacío:
Es un enorme confín de soledades,
un rio sin agua,
un molino sin viento,
una estrella sin luz,
un disco sin música,
un "black hole" sin energía,
una flor sin pétalos,
un cuerpo sin alma.

Anoche el mar perdió a sus peces,
el hombre su cordura,
la selva su bravura.

Anoche el universo empezó a contraerse.

Son las 10:27 am. Escucho "El día que me quieras" por Gardel

martes, mayo 18, 2010

Inolvidables.


No hizo falta olas
ni arenas finas
ni barcos a lo lejos
ni un ocaso naranja
que forzara un llanto emocionado
ni creara sensibles de caricatura.

Solo hizo falta
una noche seguida por un día.

Una noche llena
de estrellas y de nubes,
un pasto y una toalla,
dos cuerpos y un deseo.

Una noche que no quería acabarse
pero que debía darle paso a algo mejor.

El sol nos vio mojados de rocío
embriagados por los besos
satisfechos de la noche,
y levantó la toalla desde el pasto.

Bajo el sol recorrimos un camino
no hizo falta olas
ni arenas finas
ni barcos a lo lejos
ni un amanecer naranja
que forzara a inventar estos momentos.

Hubo realidades colmadas de glamur.
Nos encontramos en el tiempo
con nosotros dando todo,
sin actuaciones ni estrategias,
con el aire inflado con su brisa
batiendo tu cabello
impregnado con tu risa.

La noche y el día se empataron
para darnos el brillo de un momento
que existió en el espacio y en el tiempo,
inmortalizado en la memoria
de dos cuerpos que tendidos sobre el pasto
empezaron a escribir su propia historia.

No hizo falta olas
ni arenas finas
ni barcos a lo lejos
ni falsas emociones.

Solo hizo falta
dos cuerpos,
un pasto,
una toalla,
y una noche seguida por un día.


Son las 10:21 pm. Tienes razón. Son únicos e inolvidables.

lunes, mayo 17, 2010

Un poema de otro

 Son las 5:00 pm. 
Corazón Coraza. Don Mario.



El mar.



Anoche vi el mar en uno de mis sueños y un dardo de nostalgia atravesó el inmenso espacio que nos separa. Solía sentarme todas las tardes para sentir su brisa acariciado mi rostro. Ver el ir y venir de los pesqueros. Unos disfrutando su pesca, otros con la incertidumbre de qué traerían entre redes. Y el mar los guiaba a cumplir sus faenas. Un mar tierno, sensible, afable. Un mar que exhibía sin miedos su naturaleza. Solía además ponerse como un plato liso en el que se reflejaban mis pensamientos hasta chocar en cualquier parte. Relajante para quien quisiera desahogar sus penas. Nutritivo para llenar de aire mis pulmones. Para reactivar el cuerpo. Un cuerpo cansado del trabajo. Un cuerpo deseoso de ti sin apenas conocerte.
Me pregunto qué sería de alguien si olvidara sus malos recuerdos, si borrara la mente y pudiera vivir en blanco en función únicamente de un presente que en realidad no dura mucho. ¿Será imposible?
Anoche en mi sueño, me senté una vez más en ese místico malecón y me sirvió para tirar mis recuerdos. Mis malos recuerdos. Empecé por un yo destrozado sin remedio. Una cabeza desbordada de pensamientos y un enorme caudal de pésimos sentimientos que había congelado en un algún rinconcito de mí.
Decía Platón que el cuerpo humano es el carruaje, el yo, el hombre que lo conduce, el pensamiento son las riendas y los sentimientos los caballos. Me imagino que lo haya dicho pensando en que todo estaba en un armónico equilibrio, porque cuando tenemos mas caballos y riendas que lo que se pretende jalar, el ser humano se minimiza y el yo desaparece. Mendigo estado que ni el mar ni su energía logran componer. Pero que al menos sirve para echarlos con mucho lastre y que se pierdan en su fondo.
Nefastos momentos que aparecen sin ser invitado y tratan de impedir un presente lleno de júbilo, de deseos, y de tantas cosas que me hicieron descreer. Nefastos momentos que intentan negar también el futuro pero que chocan irremediablemente con una sólida estructura.
Anoche en mi sueños, el mar pudo aplacar la tempestad de mi alma y llevarse esa inmensa nube gris que insistía jugar a arrebatarme lo claro, lo nítido, lo real, lo vivo.
Anoche, cuando desapareció el desfile de recuerdos,  desperté de un sobresalto. Estaba empapado. Una enorme ola arremetía contra mí, como en aquellos tiempos en que sentado a la orilla del arrecife me dejaba empujar contra las rocas.  Esta vez fue diferente. Como por arte de magia, empecé  a secarme desde la cabeza a los pies. Parecía que algo succionaba la humedad de mi cuerpo al mismo tiempo que aquellos tristes recuerdos se iban olvidando. Todos se fueron.
Me puse de pié y fui corriendo hasta el baño, prendí la luz y me miré al espejo. Mi rostro se veía pálido y contraído al mismo tiempo. Mis manos sudaban inconteniblemente. Mis piernas temblaban y mi boca marcaba una total resequedad. Una tenue atmosfera fría me cubrió todo el cuerpo al tiempo que una voz de ultratumba susurraba a mi oído: aquí están todos los sentimientos que hundiste en mi seno. Eres libre. Disfruta de todo lo que en este momento te está ofreciendo la vida.
Anoche el mar hizo gala de todos sus misterios y me enseñó que no es imposible borrar la mente. 




Son las 2:00 am. Dudo que pueda dormir.

viernes, mayo 14, 2010

Simplemente volar.


― ¿Cómo lo imaginas? ― te pregunté.
― Quiero volar. ¿Y tú?


Besos. Besos suaves,
estudiosos, sensuales,
provocadores.
Besos incitadores del pecado.
Besos que desnuden tu alma.
Besos ardientes.
Besos que no se quiebren
ante el cálido aliento de tu sexo.
Besos que transporten
y eleven tu cuerpo junto al mío.
Besos que te surquen 
el tatuaje imborrable
que marque para siempre
este momento.
Besos que te besen por dentro.

Caricias que te arrullen,
que te muevan,
que remuevan cada parte interna de tu cuerpo
desdoblándote en esas musas que tú anidas,
que más que inspirar a un simple poema,
incitan momentos de lujuria.
Lujuria que traspasa la cordura
de un simple mortal que muere por tenerte.

Miradas llenas de todo.
De ternura y de deseos,
miradas sin miedos y
llenas de preguntas
que alcancen
su respuesta en cada
sensación que provoquemos.
Miradas de hazme tuya,
no te demores.
¡No puedo más!


― ¿Se puede pedir más? ― Me preguntaste.
― Mejor no pidas. Siente. Voy a hacerte mía.
― Ya siento que vuelo. ¿Y tú?

______________

Sin hora. Desde aquí arriba no veo el reloj.

(c) derechos reservados
Código: 1102238560628
           Fecha 23-feb-2011 10:02 UTC

miércoles, mayo 12, 2010

Espero.


Descorriendo el velo tierno
de una verdad que anida
a un sentimiento tardío,
remuevo los cimientos
de una rígida estructura.

Y allí descubro
el rostro de una mujer
 que pide sentir lo que no tiene,
que se niega a ser lo que no es,
que se opone a esperar lo que no llega
que exige dar lo que no puede
y quiere recibir diez veces más.

Y allí,
sentado entre tus besos,
cobijado en tus caricias
y atrapado entre tus piernas,
espero el día, no muy lejano,
que removamos
a esa rígida estructura.

Son las 11.00 pm. Me dispongo a leer un poema de Benedetti. ¿Y tú?

martes, mayo 11, 2010

Momentos




Qué bueno que estemos juntos
en este divino momento donde
todos parecen dormidos
aunque las paredes oigan.

En ese momento
me gusta mirarte a los ojos.
Se tornan de un color
que se confunde con el café
que compartimos sin llegar a ser café.
Y ahí me sueltas un deseo
Que me deja casi mudo.

En ese momento
me gusta deleitarme
con la cadencia de tu voz
que suele mezclarse
en una gama indescifrables
de autenticas revelaciones.
Y ahí me sueltas la última confesión
que me deja casi mudo.

Ya se ha hecho una costumbre
esos momentos en que las palabras sobran…
y las paredes también.

En ese momento
Me doy cuenta que mi estrategia
Va más allá que esperar
que tú me necesites.

Yo simplemente espero que un día
tu estructura me pertenezca.


Son las 9:20 pm. Qué buen café.

Si por quererte...




No me preguntes que es, ni por qué, ni por qué tú.
No busquemos explicaciones psicológicas,
ni estados vulnerables,
ni el más leve asomo de abandono,
ni el triste recuerdo de lo ya olvidado,
ni traumas del pasado,
ni las más sutiles justificaciones banales.

Lo único lógico aquí, es que te quiero.

Y…
(miro hacia lo alto, suspiro y después grito)

Si por quererte he de estar loco,
¡Qué vengan a encerrarme…!

Si por quererte estoy enfermo,
¡háganme ya el primer ultrasonido…!

Si por quererte han de ponerme en una hoguera
¡Me importa un comino, qué me quemen!

Si por desearte me juzgaran los impecables
inquisidores y aguafiestas… ¡qué me juzguen!

Y…
(hago una pausa, vuelvo a suspirar y te susurro al oído)

Yo te seguiré queriendo.
mientras tú no me lo impidas.

Son las 00:20 am. Adiós al café soluble.

lunes, mayo 10, 2010

Suposiciones


-->

Tendrías que decirme ¡detente!
para dejar de buscarte
en cada uno de mis sueños

Tendrías que decirme ¡Basta!
para dejar de dedicarte
estos poemas de amor

Tendrías que decirme ¡No más!
para dejar de mirarte
en cada verso que me inspiras

Tendrías que decirme ¡No quiero!
para dejar de besarte
en cada instante que te tengo

Tendrías que decirme ¡Hasta aquí!
para dejar de adorarte
en cada momento que no pueda tenerte.

Pero como eso no va a pasar,
mejor te sueño
te sigo escribiendo poemas,
mirando,
llamando,
soñando,
adorando,
besando,
y por supuesto
haciéndote el amor.

Por cierto...
¿Enciendes el aire?

Son las 5:32 pm. Hoy se movió un poquito mi estructura. 

domingo, mayo 09, 2010

Mejor te miro.



Ser feliz a tu lado, magnifica la existencia.
Ser con tus caricias desaparece soledades ya vividas.
Ser con todo y tu presencia
legaliza la integridad de los placeres.
Ser si me acompañas purifica los sueños venideros.
Ser viviendo de tus besos decreta vivir en la abundancia.
Ser siendo parte de tu cuerpo expande universos contraídos…

Mejor te miro y después pienso
que ahora soy porque tengo tu mirada.

Son las 8:52 am. Amanece y ya te extraño. 

sábado, mayo 08, 2010

Sería.





Sería imposible no ser feliz a tu lado.
Sería increíble no dejarse llevar por tus caricias.
Sería ilegal ignorar la realidad de tu presencia.
Sería un pecado negarse a tu eterna compañía.
Sería un crimen no emborracharse en la fragancia de tus besos.
Sería imperdonable no extasiarse sobre las curvas de tu cuerpo.
Sería una locura negarse a algo que pidan tus miradas.


Son las 7:45 pm. Vuelo antes de que me agarre la noche.

viernes, mayo 07, 2010

Diferencia.



Ayer conocieron la gran diferencia. Caminaban a ciegas buscando el breve espacio en el que sus aguas coincidieran. La gran expectativa hizo gala de sus majestuosos encantos y la poca brisa de un cálido día se confundió con el deseo mutuo de traspasar la línea divisoria entre el poder y el querer. Ella, se mostraba nítida como su mirada y afirmando que solo se puede entrar en alguien una vez por primera vez. Él, tímido pero decidido a que esa primera vez tuviera el sello de una auténtica exclusividad. Fueron besos esperados, soñados, incluso imaginados. Pero la realidad superó a la imaginación.

Son las 7:15 pm. ¿Te sientas a mi lado?

Desde tus besos.


Sin los besos no existe lenguaje en la pareja. No existe nada. Los labios transmiten lo que a veces las palabras no alcanzan. ― dijiste después de una mirada que lo explicaba todo. Después de unos besos que me transportaron a la cúspide del infinito. Un infinito tatuado con el roce de tus manos, rociado con tu néctar y engrandecido tan solo con tu presencia.

Hoy todo en ti huele a mí.
Todo, a ti huele,
todo en mi huele a ti.
Aún cuando en la penumbra
en la que escribo,
confunda tu imagen con tu cuerpo.

Aún cuando en la noche cálida
tu ausencia momentánea
ya me envuelva.

Nada puede borrarte, nada.
Has quedado tatuada,
grabada, impregnada.
Hoy todo en mi huele a ti.

Tus ojos me traen el olor
a pasto en primavera.
Ese olor que arrastra
la vitalidad del día,
el calor de la tarde,
la humedad de la noche.
Esa brisa que sopla arrastrando
el polen de las flores
y llevan consigo
tu olor al andar.

Tus manos me huelen
al susurro de un otoño en despedida.
Ese olor del crepitar de las ramas,
del crujir de las hojas,
del viento suave
que desborda en la tarde,
barriendo con tu néctar
la muerte de un espanto
que se volvió pasado
y negado por completo
a ser parte del presente.

Tu aliento me huele
al grito de un invierno
que se opone a ser frío.
Al aroma del fuego
que no quiere quemar.
Al candor de una rosa
que no quiere secarse
y que gime en silencio
porque desde adentro
arde su volcán. Tu todo me huele
al calor de un verano,
que quema y se quema
hasta verme explotar.
Al ritmo del mar
cuando danza en sus olas
llevando consigo
tu olor al andar.

Si tu olor me faltara,
mis funciones,
mi todo,
dejarían de andar.

Son las 2:23 pm. Qué viva el insomnio.


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Directory Blogspot